A cada persona le llega un determinado momento para hacer determinada cosa. Cada fenómeno requiere de un espacio y tiempo para lograr ser lo que es. Según el libro de Eclesiastés (en la Biblia) " debajo del sol cada cosa tiene su tiempo... y no hay nada nuevo bajo su luz", lo que podríamos inferir que a cada uno de nosotros nos llega un momento decisivo para suscitar un evento que es capaz de modificar el curso de la historia personal.
El evento puede darse o impedirse, y no es que se impida, porque el mismo hecho de obstruirse es ya otro evento. Sin embargo ¿podríamos adelantar nuestras indagaciones filosóficas, científicas, teológicas, psicológicas, históricas y sociológicas hacia posibles fenómenos? Y si esto fuese así, ¿es posible cambiarlos?
