“Un mundo desbocado” sería un título perfecto para describir la situación actual de nuestro mundo. El proceso de globalización nos supera, las catástrofes económicas se avecinan, y el control moral yace encarcelado en una mazmorra de delincuencia, violencia y corrupción; y por si fuera poco, los medios de comunicación siguen empeñándose en manipular y manejarnos a como dé lugar.
Anthony Giddens acuñó el término “mundo desbocado” para interpretar la situación en la que nos encontramos, ya que considera que existe un descontrol sobre las cosas, es decir, que la globalización nos está superando al grado de que estamos perdiendo dominio sobre nosotros mismos, por lo que comienza a imperar el desorden social, político y económico.
